Manejo de un diente descolorido y no vital mediante blanqueamiento externo selectivo y refinamiento con composite
La decoloración de los dientes no vitales es un hallazgo frecuente, especialmente después de un traumatismo dental. Los dientes tratados endodónticamente a menudo sufren cambios cromáticos intrínsecos debido a la degradación del tejido pulpar, productos de descomposición de la sangre o restos de materiales endodónticos. Estos factores comprometen la translucidez y la estética, afectando la confianza del paciente.
El blanqueamiento interno es la principal opción de tratamiento, cuyo objetivo es neutralizar los compuestos decolorantes dentro de la cámara pulpar. Sin embargo, los resultados a veces son incompletos o de corta duración.
En tales casos, es posible que se requieran enfoques alternativos o combinados, incluido el blanqueamiento externo o soluciones restauradoras como carillas y coronas. Las modernas técnicas adhesivas y mínimamente invasivas permiten a los médicos personalizar el tratamiento, equilibrando la estética, la función y la preservación de los dientes.

Fig.1
Un hombre de 36 años presenta decoloración persistente del diente 21.
El diente sufrió un traumatismo y fue tratado con tratamiento de conducto hace 10 años.
Anteriormente se realizaron dos sesiones de blanqueamiento interno en otra clínica, lo que resultó en una mejora parcial del tono pero dejando una decoloración notable.
La respuesta incompleta sugiere factores intrínsecos residuales y se requiere un tratamiento estético adicional.

Fig.2
La decoloración localizada es evidente en el diente 21, presentando un tono notablemente más oscuro en comparación con los incisivos adyacentes.
El contraste de color resalta la discrepancia estética dentro de la región anterior, llamando la atención sobre el diente afectado e impactando la armonía general de la sonrisa.

Fig.3
La evaluación del color digital se realizó con OptiShade y reveló valores iniciales de L 71,3, a 4,0 y b 19,6.
El color de referencia correspondiente era casi 3,5M2, lo que confirma un perfil cromático más oscuro en comparación con los dientes adyacentes.
El paciente no refirió síntomas endodónticos y la radiografía reveló un buen tratamiento endodóncico.

Fig.4
Los dientes adyacentes presentaban un color 1M1, resaltando un marcado contraste con el diente 21 y enfatizando la importante discrepancia de color.
Se aplicó un protocolo de blanqueamiento domiciliario externo localizado exclusivamente en el diente 21 para evitar un blanqueamiento excesivo de los dientes adyacentes.
El tratamiento utilizó un gel de peróxido de carbamida al 16 % (White Dental Beauty, Reino Unido) administrado a través de una bandeja personalizada con un depósito localizado.
Se programaron evaluaciones de seguimiento a las 2, 4 y 8 semanas para monitorear el progreso y garantizar una mejora controlada del tono.

