Manejo de la dehiscencia ósea periimplantaria con malla de titanio: técnicas y resultados
Después de una extracción dental, los alvéolos no siempre sanan por completo, reformando todo el proceso alveolar y restableciendo así una anatomía ideal. En ocasiones, también como consecuencia de la gravedad de la causa por la que se perdió el diente, estos cicatrizan sólo parcialmente, dejando defectos que será necesario regenerar posteriormente para obtener un resultado óptimo. En este caso clínico se colocó un implante post extractivo tardío con regeneración ósea contemporánea para corregir la dehiscencia ósea vestibular y recrear el bulto radicular (Root Bump Regeneration) en el primer premolar superior derecho, con el fin de obtener una cantidad correcta de hueso alrededor del implante y un resultado estético agradable.

Fig.1
La radiografía inicial muestra una buena cantidad de hueso en dirección vertical, pero no proporciona ninguna información sobre el ancho del hueso.

Fig.2
En el examen CBCT queda claro que hay un defecto óseo horizontal que necesita ser tratado con cirugía regenerativa ósea, y que el hueso restante es suficiente para insertar un implante con una buena probabilidad de alcanzar una estabilidad primaria ideal.

Fig.3
Cuando se levantó el colgajo, el defecto óseo se hizo evidente de inmediato.

Fig.4
Después de su inserción el implante mostró una dehiscencia ósea en la cara vestibular. El defecto se consideró fácil de tratar porque alrededor del defecto había una buena cantidad de hueso.

Fig.5
Para mantener un espacio estable alrededor del defecto se decidió utilizar una malla de titanio fijada directamente al implante mediante el tornillo quirúrgico. La malla se dobló fácilmente para recrear una cresta ósea anatómicamente ideal.
Luego se realizaron una serie de agujeros para perforar la corteza ósea y permitir un mayor sangrado para irrigar el injerto y aumentar el aporte de factores de crecimiento necesarios para una curación óptima.
