Cuando las coronas y las carillas convergen para restaurar la estética
Caso Clínico en colaboración con el Dr. Daniele Rondoni (DT)
Uno de los desafíos estéticos más exigentes en odontología surge cuando un diente anterior presenta una apariencia comprometida que altera la armonía de la sonrisa. Dichos defectos, ya sea debido a restauraciones previas, decoloración o inconsistencias estructurales, pueden afectar significativamente la autoimagen y la confianza social del paciente, especialmente en la región anterior altamente visible.
La odontología adhesiva moderna ofrece ahora soluciones sofisticadas para estas situaciones. Entre las más impactantes se encuentra la capacidad de recubrir una corona de circonio y dientes naturales simultáneamente, lo que permite a los médicos unificar el color, la textura y la dinámica de la luz en diferentes sustratos. Esta técnica cierra la brecha entre la prostodoncia y la odontología restauradora, permitiendo una integración estética perfecta incluso cuando los materiales subyacentes difieren.
En este artículo, presentamos un caso de estética anterior manejado mediante un enfoque combinado: revestimiento de una base de corona de circonio mientras se armonizan los dientes naturales adyacentes con técnicas restaurativas. Esta estrategia demuestra cómo la cuidadosa selección de materiales, los protocolos de estratificación y los procedimientos adhesivos pueden transformar un escenario estético desafiante en una sonrisa natural y placentera. Destaca el potencial transformador de la odontología restauradora contemporánea para abordar uno de los problemas estéticos más matizados que enfrentan los médicos en la actualidad.

Fig.1
Un paciente acudió a nuestra clínica con un problema estético en la región anterior, particularmente en el incisivo central superior derecho (diente 11), que había sido restaurado 20 años antes.
Luego de una evaluación clínica y radiográfica integral, el plan de tratamiento propuesto incluyó el reemplazo de la corona existente en el diente 11 y la colocación de carillas en los dientes 21, 22 y 12.
Las opciones de tratamiento se discutieron detalladamente con el paciente, quien dio su consentimiento al plan.
El principal desafío en estos casos es lograr una restauración armoniosa del diente 11 que se integre perfectamente con el color y la translucidez de las futuras carillas de los dientes adyacentes. Para optimizar el resultado estético, adoptamos un “enfoque de revestimiento de circonio”, que implica la cementación de una base de circonio en el diente 11, seguida de la colocación de carillas de disilicato de litio en todos los incisivos superiores.

Fig.2
Se tomó una impresión digital (Helios 500, Eighteeth, China) y se realizó el diseño de sonrisa digital.

Fig.3
Se retiró la corona antigua del diente número 21 y se perfeccionó la preparación según el concepto BOPT.

Fig.4
Se utilizó el colorímetro Optishade (Smile Line, Suiza) para cuantificar la diferencia de tono entre los dientes 11 y 21. Estas mediciones objetivas brindan al técnico de laboratorio una referencia precisa para fabricar una subestructura de circonio para el diente 11 que replica fielmente las propiedades ópticas del incisivo central adyacente.
